Definición
La fase de acumulación es una etapa del ciclo de mercado en la que una criptomoneda u otro activo es comprado de forma gradual por participantes relativamente informados o de largo plazo. Suele producirse después de una caída de precios o de una tendencia bajista prolongada, cuando la presión vendedora se ha reducido y la volatilidad puede empezar a comprimirse. Durante esta fase, la actividad de trading suele mostrar señales de un interés comprador silencioso pero persistente, en lugar de ventas agresivas. El concepto se centra en el cambio subyacente de propiedad, desde tenedores a corto plazo o en situación de estrés hacia participantes de mercado más pacientes.
Como concepto, la fase de acumulación pone el énfasis en el cambio estructural de la oferta y la demanda más que en movimientos de precio puntuales. Se asocia con una transición desde un sentimiento pesimista hacia condiciones más neutras o cautelosamente optimistas, incluso si los precios parecen moverse de forma lateral. En muchas teorías de mercado, esta fase precede a una posible fase de “markup” o tendencia alcista, pero su duración y resultado son inciertos y no están garantizados. El término se utiliza para describir un patrón característico en el comportamiento del mercado, no una señal de trading específica.
Contexto y uso
En los mercados cripto, la fase de acumulación suele comentarse en relación con los ciclos de mercado más amplios y el posicionamiento a largo plazo. Los analistas pueden referirse a ella al describir periodos en los que se cree que grandes entidades, inversores con horizontes largos u otros tenedores fuertes están construyendo posiciones mientras el interés del público y los volúmenes de negociación se mantienen relativamente bajos. La fase se suele contrastar con etapas posteriores del ciclo, en las que el entusiasmo y la participación se amplían y las tendencias de precios se vuelven más evidentes.
El término se utiliza tanto en contextos de trading discrecional como sistemático como una forma de categorizar en qué punto del ciclo general podría encontrarse un activo. No especifica niveles de precio exactos, marcos temporales ni indicadores obligatorios, sino que recoge un estado cualitativo de la estructura de propiedad y del sentimiento del mercado. En la práctica, distintos participantes de mercado pueden identificar o etiquetar la fase de acumulación de manera diferente, en función de sus propios marcos de análisis, fuentes de datos y perspectivas de riesgo.